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La Junta y la empresa Forestalia impulsan la creación de una planta de biomasa en el Bierzo

  • Empezaría a construirse en 2017 y crearía unos 50 empleos gracias a una inversión de 80 millones de euros

El Grupo Forestalia anunció este miércoles la creación de una planta de generación de energía eléctrica limpia mediante biomasa en la comarca del Bierzo, una iniciativa que se está llevando a cabo con la colaboración de la Junta, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl) y del Ente Regional de la Energía (EREN). El proyecto prevé construir una planta de generación de energía eléctrica, con 49,5 MW de potencia instalada. La inversión necesaria se estima en torno a los 80 millones de euros.

En este sentido, los responsables de la compañía adelantaron que el objetivo del proyecto es comenzar la construcción de la planta de biomasa en 2017, “una vez que se obtengan las diversas autorizaciones administrativas”. En los trabajos de construcción, que durarán unos dos años aproximadamente, se ocuparán más de 250 personas, según las mismas fuentes, que explicaron que “todas estas previsiones serán concretadas durante la definición precisa del proyecto”.

Una vez puesta en marcha, la planta consumirá cerca de 400.000 toneladas de biomasa y los puestos de trabajo directos industriales se calculan en 50. “Teniendo en cuenta los servicios que conllevará la planta, como transportes, logística o trabajos agrarios y forestales, se valora una repercusión de 400 puestos de trabajo directos asociados a estas actividades, al margen del empleo inducido en otras áreas”, explicaron los representantes de Forestalia.

El combustible que se consumirá en las instalaciones será íntegramente biomasa forestal y agraria, principalmente de las zonas cercanas a la planta, “lo que garantiza un ciclo de producción de energía limpia, renovable, sostenible y nacional”, explicaron desde la empresa. Además de la generación eléctrica, se podrá producir calor para su distribución y uso. En esa línea, los responsables de la empresa explicaron que “en la selección del emplazamiento concurrieron criterios técnicos, de garantía de suministro de biomasa y de evacuación de la energía eléctrica producida, así como motivos socioeconómicos para el desarrollo estratégico territorial”. En este sentido, la iniciativa se enmarca en el Plan de Dinamización Económica de los Municipios Mineros de Castilla y León, aprobado por la Junta el 26 de mayo y refrendado en las Cortes autonómicas el 7 de junio.

El Grupo Forestalia

El Grupo Forestalia fue el pasado mes de enero el mayor adjudicatario de la subasta del Ministerio de Industria, Energía y Turismo para la asignación del régimen retributivo para nuevas instalaciones eólicas y de biomasa, con 408,5 megawatios (MW). La empresa tiene actividad en España, Francia e Italia, países en los que desarrolla una larga actividad de producción de cultivos energéticos, biomasa que suministra a plantas de generación de compañías eléctricas europeas.

El Grupo, de raíces aragonesas, está desarrollando actualmente en Erla (Zaragoza) la mayor planta de producción de pellets y astilla de España. En generación eléctrica limpia mediante biomasa, Forestalia impulsa plantas en Monzón (Huesca), donde ya dispone de las autorizaciones ambientales, y las localidades zaragozanas de Erla y Zuera, actualmente en tramitación. Dentro de su política de expansión, Forestalia está ultimando la selección de socios internacionales para su actividad en energía eólica. También desarrolla energía eléctrica fotovoltaica.

La biomasa, energía del futuro

La biomasa está considerada como una fuente de energía de largo recorrido, con fuerte implantación en diversos países europeos, ya que su ciclo completo es neutro y de balance cero de CO2, algo crucial en la lucha frente al cambio climático, tal como obligan los tratados internacionales suscritos por España y Europa. Un reciente informe del Parlamento Europeo defiende incrementar el papel de la biomasa y los biocarburantes en el mix energético de los países de la Unión.

Las emisiones de CO2 de las plantas de biomasa, causadas por el combustible limpio y natural en la central, quedan compensadas con la capacidad de absorber las mismas cantidades de CO2 por parte de la biomasa utilizada. La madurez tecnológica del sector permite unas energías renovables rentables y eficientes.