Suárez-Quiñones espera cerrar este miércoles un acuerdo con Fomento para la León-Astorga

Imagen de la autovía León-Astorga./
Imagen de la autovía León-Astorga.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente espera concretar el acuerdo sobre el desvío de camiones de la N-120 a la AP-71

ICALValladolid

El consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quñones, afirmó este lunes que espera llegar el próximo miércoles a un acuerdo con el Ministerio de Fomento para «tratar de solucionar» los problemas de seguridad vial derivados de la importante circulación de vehículos pesados existen en N-120, por donde cada día circulan más de 1.000 camiones de cuatro o más ejes que a su paso por distintos municipios suponen «un riesgo para la seguridad de los viandantes y de los conductores».

Suárez-Quiñones, que acudió a Ávila para firmar un convenio con la Diputación Provincial para la eliminación de escombreras ilegales, espera cerrar «esta semana» un acuerdo similar al aclanzado para la N-I, para la N-120, con el desvío de vehículos pesados a la AP-71. Cabe recordar que la pasada semana se alcanzó el acuerdo sobre la N-I, por el cual este tipo de vehículos deberán desviarse de forma obligatoria a la AP-1, contando para ello con una bonificación del 75 por ciento del peaje.

Es más, confía el consejero en que este acuerdo se pueda alcanzar este mismo miércoles, jornada en la que hay prevista una reunión con el Ministerio, paso previo para la posterior firma de un convenio a tres bandas entre la Junta de Castilla y León, el Ministerio de Fomento y concesionaria de la autopista.

En cuanto al problema de la N-VI, reconoció Suárez Quiñones que aunque se sigue trabajando en una solución definitiva para una adecuada variante que desvíe el tráfico de pesados para evitar que atraviesen el municipio de San Rafael, el problema es «más complejo», si bien desde la Junta de Castilla y León se apuesta por «una solución provisional» en tanto en cuanto esa circunvalación se ejecuta.

No en vano, reconoció el consejero que en este caso la solución está en las manos del Ministerio de Fomento, titular de esta vía, y que «es mucho más compleja» que las planteadas en las otras dos nacionales que atraviesan la región no solo por el montante económico que supone la construcción de esa variante sino también por las dificultades orográficas que presenta este trazado.

Aunque reconoció el consejero que estas medidas, que se articularán mediante la correspondiente prohibición de tráfico por estas vías nacionales, no son las que los transportistas querrían, por cuanto su deseo hubiera sido circular «gratis por las autopistas», sí mostró su confianza Suárez-Quiñones en que el colectivo actuará «de forma responsable, tal y como caracteriza a este sector».

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