El bolillo está de moda

Más de 400 encajeras, entre ellas varios hombres, se citan en Navatejera y demuestran la destreza con la que los bolillos se mueven entre sus dedos

Encuentro de bolilleros en Navatejera. / S. Santos
A. CUBILLAS Navatejera

Disciplina, orden, buena vista y, sobre todo, mucha paciencia. Son las cualidades que requiere el encaje de bolillos una tradición ancestral que está más viva que nunca. Y así lo han demostrado las 400 encajeras que se han dado cita en el poliderpotivo de Navatejera para dar alas al segundo encuentro de ‘Bolillos y Multiladores’.

Una jornada a la se han sumado varios hombres que han demostrado su destreza con los hilos y desterrado el mito de que los bolillos es solo cosa de mujeres.

Puntillas, ligas o tapetes empiezan a cobrar vida de la mano de esas bolilleras que, cada a una con su manía y sus trucos, no separan la vista de los mundillos sobre los que sostiene su labor.

Un encuentro en el que se han podido ver diferentes técnicas a la hora de realizar bolillo y que ha permitido intercambiar experiencias entre las asistentas que han dejado boquiabiertos a todos los asistentes con la destreza y maestría con la que los bolillos se mueven entre sus dedos.

Casi doce horas de convivencia durante las cuales se realizarán demostraciones y se expondrán trabajos que han sido adquiridos por los visitantes en una cita organiza por la Asociación ‘Bolilleros Leones@s’, con la colaboración del Ayuntamiento y la Junta Vecinal

El ‘encaje de bolillos’ es una técnica de encaje textil que consiste en entretejer hilos que inicialmente están enrollados en bobinas, llamadas bolillos, para manejarlos mejor. A medida que progresa el trabajo, el tejido se sujeta mediante alfileres clavados en una almohadilla, que se llama "mundillo". El lugar de los alfileres normalmente viene determinado por un patrón de agujeritos en la almohadilla, también conocido como "picado".

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